Cuando se forman asociaciones comerciales, los sentimientos positivos como la confianza y el respeto son altos, y hay un acuerdo general sobre los roles y la dirección. Sin embargo, más tarde puede encontrar que la confianza disminuye. Tal vez su socio parece centrarse más en sus propios intereses que en lo que es mejor para el negocio, o se encuentra lleno de frustración por no sentirse respetado de manera importante, o inclusive pequeña. Tal vez se sienta ansioso al descubrir que usted y su socio parecen tener visiones diferentes de la dirección, los roles o la compensación de la empresa.

Ha pensado en separarse, pero no quiere “cortar y correr”. Si este problema se puede resolver con algunas discusiones francas, entrenamiento u otras formas de fortalecer la comunicación y re-alinear la asociación. Por otro lado, no solo quiere seguir golpeándose la cabeza contra la pared si usted y su socio realmente tienen estilos de trabajo incompatibles o visiones a largo plazo para la empresa.

Pruebe este enfoque de “escalón” en tres (3) Fases, para resolver problemas de asociación. Es importante en este punto advertir que cada tipo de asociación es diferente, por lo cual debe hacer lo que sea mejor para usted. Este análisis difiere visiblemente de caso en caso, ergo también esto cabe para las decisiones asociadas a dicho análisis.

Hable abiertamente como primera medida

Prepárese para una conversación productiva enumerando ejemplos específicos (es decir, cosas que lo hacen no sentirse respetado, cómo por ejemplo: cómo le gustaría manejar la compensación o dividir las responsabilidades, etc…. Haga una lista en papel en lugar de una lista mental para aumentar la organización y la responsabilidad.

Invite a su socio a hablar de una manera que prepare el escenario para el éxito. (Es decir, por ejemplo “Jorge, ¿estás disponible para hablar en algún momento de esta semana? Hay algunas cosas que me gustaría compartir contigo y recibir tus comentarios, por lo que quiero encontrar un momento que funcione bien para tu agenda”). Le preocupa la capacidad de su compañero para conversar sin convertirse en “ofensivo”, o incluso su propia capacidad para hacerlo, considere ofrecer entonces un coach presente (un ActionCOACH), como facilitador.

En la reunión, comience agradeciendo a su socio por la reunión, luego hable abiertamente sobre su lista. Trate de llegar a un acuerdo sobre los estándares de cómo se tratarán entre sí, cómo serán compensados ​​o cuál sea el punto de discusión. Es posible que no llegue a un acuerdo en la primera reunión, así que siéntase libre de concluir diciendo que se siente bien “comenzar la conversación” y sugiera reunirse nuevamente en los próximos días una vez que ambos hayan tenido tiempo de considerar la charla de hoy.

Una vez que llegue a un acuerdo sobre los problemas, sugiera por un lado asentar en una minuta conjunta lo acordado, y por otro lado el reunirse regularmente (cada semana, quincena o cada mes) para generar responsabilidad y mantener abierta la comunicación, sobre lo acordado u otros temas de interés común.

Próxima etapa: Obtener soporte

Hable en privado con un abogado de negocios, para conocer sus posibles opciones de salida o apalancamiento legal, y revise las cláusulas de salida de su contrato. Con suerte, nunca tendrá que usar esta información, pero aun así es bueno conocer los parámetros en caso de que descubra que se encuentra en un punto muerto. Es como un seguro: uno espera que nunca lo use, pero tenerlo lo ayuda a sentirse más tranquilo. A veces, aprender sobre las salidas también motiva a las personas a hacer que las cosas funcionen.

Vea si alguien en su red ha pasado por una lucha similar y estaría dispuesto a compartir con usted lo que ayudó y lo que desearía que hubieran hecho de manera diferente. Obviamente, elija a alguien en quien confíe y haga que confirme que mantendrá la confidencialidad.

Pregúntele a su contra-parte si siente que la asociación está funcionando y comparta que usted no. Sea sincero en este punto. Haga hincapié en que desea crear una nueva dinámica que funcione para ambos (solo diga esto si esto es cierto; si no lo es, pase a la Fase 3). Insista en un entrenador o Coach compartido para que los ayude a los dos a seguir y permanecer On the same page” (La misma página) como se expresa en el mundo de los negocios, que no es ni más ni menos que seguir en “sintonía”, o al menos para ayudarlos a comprender si es posible realmente un acuerdo.

Finalmente y si no hay otra alternativa: Tome medidas

Si realmente ha invertido su mejor esfuerzo pero permanece en un punto muerto y siente que es hora de disolver la asociación:

Hable con un abogado nuevamente antes de decirle a su socio o contra-parte. Llegó a este punto porque usted y el no pudieron ponerse de acuerdo o en “sintonía”, por lo que no tiene sentido suponer que esta persona ahora estará dispuesta y podrá compartir y priorizar su punto de vista sobre los mejores intereses mutuos. Obtenga el beneficio del conocimiento y la sabiduría de un abogado de negocios que ha visto situaciones similares. Su aporte puede determinar cuándo y cómo presentar su nueva visión de la asociación que pronto se convertirá en ex o pasada.

Decida cuál es el resultado ideal de su ruptura. Escríbalo. A continuación, seleccione qué partes son elementos “imprescindibles”, cuáles de ellos son “deseables” y cuáles son aquellos con los que “se puede vivir sin…”. Le corresponde considerar esto de antemano y tener un punto de referencia si las negociaciones se vuelven agitadas.

Elija la mejor manera de comunicar su decisión. Esto será diferente para cada asociación, pero es muy parecido a tener una “conversación de ruptura”. Muchas personas eligen restaurantes o cafés, porque evita (o al menos desalienta) que la persona se vuelva explosiva o histérica (si eso es realmente una preocupación). Otros prefieren reunirse en la oficina, pero puede ser difícil tener una conversación productiva sobre la separación en el mismo entorno donde se ha producido gran parte de la dificultad que generó la división.

Consulte a su abogado para los próximos pasos después de la conversación. Haga esto sí parece necesario o no. Si redacta un acuerdo de separación, haga que el abogado lo lea antes de presentarlo. Del mismo modo, no firme un acuerdo sin el aporte de su abogado. Algunas personas tienen miedo de que los abogados hagan las cosas caras y feas. Esto es cierto solo si las personas que pagan a los abogados permiten que eso suceda. No obtener asesoramiento legal también puede resultar un error costoso. Puede obtener la opinión de un abogado e ignorarla si parece “exagerada”, pero es probable que duerma mejor sabiendo que ha consultado a un abogado para asegurarse de no pasar por alto nada importante.

Recuerde: Estas son solo ideas que seguramente le servirán como referencia. Incluso si sirven simplemente como un punto de partida para estimular otras ideas, considere que es un éxito que esté comenzando a organizar sus pensamientos. Si tiene preguntas o ideas adicionales, ¡no dude en compartirlas conmigo!

Buena Semana.

 

Ing. Guillermo Henning

ActionCOACH