Es impresionante como muchos negocios operan sin un plan. Es muy raro que yo hable con un dueño de negocio de menos de 25 empleados y que encuentre que si tienen un plan. Curiosamente todos me dirán que desean tener un plan, pero enumeran todas las excusas del porque no las tienen actualmente, como si estuvieran a punto de hacerlo.

Pero también hay muchos dueños de negocios que abogarán en contra de tener un plan. Usualmente su argumento principal es “mi negocio cambia muy rápido”, así que, ¿cuál es el punto de tener un plan cuando las cosas cambian antes de que el plan termine?

Observando los dos casos, una cosa es clara: el beneficio de la planeación del negocio está devaluado. Después de todo, si no fuera así, todos tendrían un plan.

En negocios mayores casi siempre existe un plan. Ya sea un buen plan y si es seguido son dos cosas diferentes, pero siempre tienen un plan. En el momento en que son 25 empleados, las cosas se tornan en un caos sin un plan, y usualmente en este punto alguien menciona la necesidad y seguimiento de un plan.

Así que, ¿por qué los pequeños negocios no tienen un plan? Aquí están algunas de las razones que dan generalmente:

  • No tenemos tiempo para planear
  • Las cosas cambian demasiado rápido
  • Tengo un plan, lo tengo en mi mente
  • Tener un plan es restrictivo, nos gusta ser oportunistas

Sospecho que hay otras razones también, pero son un poco embarazosas para admitirlas:

  • A muchos dueños de pequeños negocios, nunca se les ah enseñado como realizar un plan
  • La planeación parece ser un trabajo duro y siempre hay algo mas interesante
  • Hasta que tengan un plan, ellos no saben de lo que se están perdiendo

Cuando yo persuado a un dueño de negocio y su equipo a crear un plan, es sin duda alguna, el mayor factor que los conducirá a un crecimiento acelerado. Muchas veces comentan que tan liberador se siente el tener un plan. ¡El cambio en ellos y en el negocio suele ser dramático y emocionante!

Cuando tienes un plan, ganas claridad acerca de a dónde vas y que es importante para llegar ahí. Frecuentemente la “neblina” del trabajo diario se aclara porque ahora está claro que cosas son importantes y cuáles no. Se vuelve posible ver cada tarea y pedido, y preguntarse “¿si hago esto, me llevará más cerca de mi meta, o me alejará?”. Eso por si solo es una ayuda significativa en el manejo del tiempo y prioridades.

Con un plan en papel, todo el equipo puede compartir las mismas metas. Cuando solo se verbalizan, las metas tienden a ser lo que cada persona interpreta, y cada una es una variación, no es la misma meta para todos.

Así que, ¿como se realiza un buen plan?

Existen muchas variantes, pero como un consejo breve yo diría “Mantenlo simple y mantén un resumen en la pared”. El uso de gráficas, diagramas de Gantt y listas cortas son buenas formas para compartir las prioridades claves y escalas de tiempo. Al ponerlo en la pared, constantemente recordará a todos de las partes claves y mantiene a todos alineados y enfocados.

Para finalizar – si deseas hacer la vida más fácil y lograr metas más rápido – haz de la creación de un plan tu mayor prioridad.

 

por ActionCOACH Rob Pickering | United Kingdom

 

 

  • Mariela Grasso

ActionCOACH

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