Recientemente observé cómo una familia de tres generaciones vivía una situación muy incómoda debido a que la líder (la abuela), no era flexible en su opinión ni en la forma en la que se podían hacer las actividades familiares. Todo “debía de hacerse” sólo como a ella le parecía bien y todo lo demás eran malas ideas. Por lo tanto, un momento que se suponía iba a ser “especial” terminó siendo una tarde muy tensa en la que todos estaban de mal humor y nadie disfrutaba de la compañía de su familia.

Esta experiencia me hizo reflexionar cómo en las expresas pasa esta misma situación.  la he observado en múltiples ocasiones en las empresas de los clientes de ActionCoach: las familias exitosas se comportan como las empresas exitosas.

Cada Director General tiene su época dorada en la cual ayuda a escalar la empresa y le inyecta una energía especial que la hace exitosa en el momento de su dirección; sin embargo, no importa qué tan bueno sea un DG, si se mantiene en sus funciones más del tiempo adecuado, la empresa comienza a sufrir y a decrecer. El DG ya no tiene la misma capacidad de adaptación ni la misma fuerza para empezar nuevos proyectos. Es por esto que son tan importantes los planes de sucesión: el DG debe pasar a pertenecer al Consejo de Administración junto con otros consejeros que, con su experiencia y contactos, ayuden a que el nuevo DG pueda continuar con  el crecimiento de la empresa.

Lo mismo sucede con las familias, siempre hay una cabeza que lidera la sinergia familiar, sea la abuela, el abuelo la tía o el tío… todos tienen un periodo dorado, después del cual la familia comienza a sufrir por falta de adaptación, apertura y disposición de delegación por parte del líder… En mi opinión, este es el momento en el que el líder debe pasar a formar parte del “Consejo Familiar”, definiendo, con su experiencia, la ruta que la familia debe tomar, pero permitiendo que alguien más ágil y actualizado lleve la batuta. En ese punto, el “Consejo Familiar”, al igual que un Consejo Directivo, puede nombrar un nuevo “Director Familiar” que ayude a que la armonía de la familia se mantenga y crezcan con nuevos proyectos.

Al final de la historia, no importa si hablamos de familia o empresa, todo se resume en relaciones humanas, lo que me recuerda una frase de Simon Sinek: “100% de los clientes son personas, 100% de los empleados son personas, así que si no entiendes de personas entonces no entiendes de negocios”

Por ActionCOACH Beatriz Galván / México

 

  • Mariela Grasso

ActionCOACH

 descarga

a2a1a3a4